martes, 27 de abril de 2010

El món de Gálbanor s'acosta a Cerdanyola


Passaven ja deu minuts de dos quarts de vuit, hora prevista per a l'inici de l'acte, però el protagonista dela tarda, Iván González Galdeano, no deixava de saludar i agrair a tots els assistens que l'acompanyessin en una tarda que de ben segur recordariatota la vida. La tarda del 12 d'abril de 2010, la tarda en què, finalment, després de gairabé tres anys treballant, va poder presentar la seva primera novel·la.

Potser es una mica agosarat utilitzar la paraula "finalment" i és que l'autor de Gálbanor. Las Tres Puertas, només te 20 anys. Veí de Cerdanyol, compagina els estudis de dret a la Universitat Autònoma de Barcelona amb la seva gran passió: l'escriptura. El resultat és una novel·la que recull el bo i millor de les seves preferències literàries.

"De Tolkien he heretat la inquietud per crear mons, per forjar realitats", afirmava el jove autor mentre avançava que tot i que a primera visa la novel·la pot semblar "una còpia més de El senyor dels anells", el text presenta una dosi considerable de realisme que ajuda al lector a identificar-se amb els personatges, a aprofunir en la seva psicologia i entendre per què actuen com actuen quan es troben en unasituació extrema com és el cas d'una guerra civil, el fil conductor de la història. Així doncs, el regne de Gálbanor, tot i emmarcar-se en un temps i en un espai indefinit podria trobar-se a un pas de nosaltres ja que els personatges no estan exempts de llums i d'ombres.

Per a presentar la seva obra, Iván González no va estar sol, va comptar amb el recozament del seu editor, Pere Homs (Quarentena Ediciones) i de l'escriptor, mestre i pedagog Jaume Cela amb qui l'autor manté un vincle molt especial ja que es tractadel director del centre on va passar els seus anys d'infància, el CEIP Bellaterra. El mestre va destacar de l'alumne la fluïdesa erbal que ja de ben petit caracteritzava l'autor. "Vaig preveure que series un gran advocat, però no un gran escriptor", va apuntar Jaume Cela tot bromejant sobre les aptituds del seu alumne.

L'acteva finalitzar amb una gran ovació qe va donar pas a una llarga cua per a immortalitzar el moment amb una dedicatòria i una signatura de l'autor, i és que potser d'aquí a uns anys el nom d'Ivan Gonzále ressonarà entre el panorama literari, si més no, cal apuntar que Pérez-Reverte, Dumas o Tolkien, referents literaris del jove escriptor cerdanyolenc, en el seu dia, també van començar de zero.

Meritxell Cazorla.


Gracias a todos por estar a mi lado ese día tan especial y gracias a mi cronista y a mi fotógrafa favoritas: Meri y Patri.

jueves, 8 de abril de 2010

La mancha de la depravación





Años después,Drúthiro recordaría perfectamente aquella tarde en la sacristía. El vino puesto sobre la mesa, el aliento traicionero del atardecer entrando por la ventana, sus compañeros, sentados a s lado, el olor a rancio que impregnaba la estancia y sobretodo el rostro inquisitivo del padre Lóthner que los examinaba altivamente como si tuviera la potestad de salvar o condenar su alma. Los tres muchachos, de apenas 18 años el mayor de ellos, esperaban asustados a que el sacerdote empezase a hablar. Lóthner los miraba con los ojos muy abiertos y con la cara tomada por una expresión difícil de describir. Lo más exacto sería decir que el padre Lóthner vagaba en algún lugar intermedio entre la indignación y la intención de castigar.


Los muchachos no hablaban, apenas respiraban. Drúthiro mantenía las manos debajo de las piernas evitando la tentación de frotárselas para huir el frío que poco a poco les iba calando en los huesos.


"¿Conocéis la historia de Ardelain?" preguntó el viejo con esa voz ahogada que más se asemejaba a un silbido silencio que al timbre de un hombre. Tan impresionados estaban los chicos que no pudieron responder. "Ardelain era un joven orgullos y pendenciero, igual que vosotros. Tenía tanta confianza en sí mismo que desafió las normas de los cielos y de la tierra, se opuso a los reyes y despreció a los dioses. Creyó, como vosotros, que podía vivir sin responder ante nadie,sin rendir cuentas por nada. Se embarcó en un viaje sin retorno por la senda del pecado.


Creyó, como vosotros, que podía vivir sin responder ante nadie, sin rendir cuentas por nada. Se embarcó en un viaje sin retorno por la senda del pecado. Vagaba por las calles pagado de sí mismo entregado al vicio y a la depravación más impía. Se embrutecía con vino y pasaba largas horas con rameras y mujeres descarriadas de las que no sabía ni el nombre." De no haber sido el sacerdote quien relataba la historia, los jóvenes habrían reído celebrando las gestas del tal Ardelain que al parecer sabía divertirse, pero aquella historia de libertinaje se volvía siniestra en los labios del viejo. "la decadencia de Ardelain fue en aumento y a todas sus faltas y crímenes añadió el orgullo al creer que todas las personas que seguían la recta vía eran borregos estúpidos. Se sentía lobo sin saber que no era más que una oveja negra, pero oveja a fin de cuentas, que se estaba dirigiendo al matadero, aún sin saberlo." Ahí estaba el preludio de lo que habría de venir. La primera alusión al castigo. Cuan frecuentes son los castigos en los relatos de los sacerdotes...


"Lo que no sabía Ardelain es que por más que escapase del juicio de los hombres, los dioses ya le habían juzgado y condenado. Una noche en la que había estado bebiendo y celebrando siniestros ritos en compañía de mujeres lascivas y perdidas, Ardelain advirtió que tenía una cicatriz debajo de los labios y no recordaba su origen. El pecador no le dio importancia, de hecho hasta se enorgullecía de esa marca sin saber que era la de la condena. De este modo, con cada nuevo crimen, con cada nueva depravación, el cuerpo de Ardelain se iba convirtiendo en el testigo de su corrupción, cubriéndose de cicatrices, pústulas y deformidades" El padre Lóthner se llenaba la boca con esas palabras mientras sus ojos, aún muy abiertos, se clavaban en los jóvenes que habían palidecido. "Al cabo de pocos años, todo el orgullo de ese pecador se disolvió en su propia malicia y al verse a si mismo convertido en un repugnante amasijo de putrefacción quiso arrepentirse, pero ya era arde ¿os creéis que los dioses esperan eternamente hasta que les pidáis perdón? ¡Arrepentíos! porque escrito está que el pecador llevará la marca de su crimen pegada a la piel"


Después de aquella historia perturbadora, los jóvenes recibieron permiso para levantarse y abandonar la sacristía. Drúthiro no estaba seguro de creer la historia del sacerdote y cuando ya había salido con sus compañeros, decidió que volvería con el viejo para preguntarle. Llegó hasta la sacristía y se asomó. El padre Lóthner estaba sentado, a solas, bebiendo el mismo vino que no les había ofrecido. Finalmente Drúthiro no entró. No necesitó hacerlo para saber que la historia de Ardelain era cierta y que las almas corrompidas llevan en la cara la marca de su depravación. Al asomarse y miar al sacerdote, vio que una mancha putrefacta le carcomía una mano.

sábado, 3 de abril de 2010

El mundo conocido


El Mundo Conocido es el nombre dado por los habitantes de Gálbanor a la amplia extensión que abarca desde la península de Netaria hasta la tierra de Andiria. Un continente que ha albergado a cientos de pueblos y naciones que se han entrelazado, algunas veces en la paz y otras en la guerra, para crear una realidad de leyenda. Un mundo poblado por los fieros guerreros arvunos que viven al sur de los hielos perpetuos que se extienen más allá del río ágaroth. el mundo que acoge a Ashalia, la amante veleidosa nacida entre el Kala y el desierto, Un mundo que ha visto la crueldad de los Shalis, que ordenaron exterminar a todos sus enemigos en la Batalla de Heraj, diluirse con los relatos contados por los sabios de Cedomai.

Un mundo donde, como en el nuestro, la belleza mira a los ojos a la barbarie para comprende que ambas son hijas de la misma madre.